VITTORIA CHESS
The Beginning
Vittoria Chess es el resultado de un niño que un día soñé con crear unas piezas de ajedrez como nunca antes se hubieran visto. Unas piezas en las que reinase la armonía, la precisión, la proporción, al fin y al cabo la belleza. La emoción.
Bajo esta premisa casi trascendental, la primera pregunta que aparece en todo este proceso creativo es si… pero ¿por dónde empiezo? Si quiero encontrar la verdad, tengo que partir de algo verdadero, algo sólido, objetivo, inmutable. No podía partir de algo gratuito. Caprichoso o azaroso.
Entonces me fui al origen de todo. Al cuadrado. La forma en la que nace y se desarrolla este juego casi milenario. Todo había de nacer del cuadrado, nada más y nada menos.
Descarté las referencias, no quise condicionar mi pensamiento. Quería que mis ideas fueran casi vírgenes. Libres de contaminación de otros creadores que antes que yo decidieron emprender este camino.
Y así surgió, por deducción, la segunda idea. Si el cuadrado es el origen, ¿qué le sigue? ¿Con qué herramientas puedo trabajar? ¿Qué formas, líneas, leyes seguir? ¿Dónde puedo encontrar un orden medible? En las formas geométricas que siguen al cuadrado. El triángulo, el plano, la esfera… recursos geométricos medibles, verdaderos, objetivos, cuantificables…
Las leyes bajo las cuales quería crear estaban claras y esto fue relativamente sencillo. El desafío más claro venía ahora. Las piezas han de tener vida, han de representar a sus antecesoras. No pueden ser nuevos seres porque entonces no hablaríamos de ajedrez. Había que darles vida, elevar, enriquecer, si es que se puede, la esencia que todos conocemos. El ajedrez de Staunton.
Cada pieza cuenta su propia historia. Posee una personalidad. Un carácter.
Todo empieza con el peón. El juego empieza con los peones. El peón está en primera línea de combate. El peón, por intuición, por capricho, por jerarquía de orden, por evolución, iba a ser el primero.
Cada pieza posee sus características propias. Sería ideal si su propia composición pudiera hablar incluso del movimiento, de su capacidad.
En este caso el peón solo puede avanzar. Había que poder contarlo, tenía que poder entenderse. Es, al mismo tiempo, la pieza más débil. Es una pieza sometida al poder de los reyes. Están en primera línea de combate. Sueñan con ser alguien si avanzan, si luchan, si obedecen… El peón había de ser agresivo y sumiso. La herramienta perfecta de sus reyes.
Así, el peón, con su tendencia hacia delante, su cabeza agachada, sumisa, resignada, expresa emoción y destino. Solo hacia delante. Por y para mis reyes.
Así nació la primera pieza de la colección. La obra de la que el resto de piezas bebe y se nutre. El peón es la partícula indivisible de Vittoria. De él nacen el resto. El ADN, la genética de esta obra, está en el peón.

Jorge Maestro
Artist & Founder
Jorge Maestro is a Spanish architect, founder of Vittoria Chess, a project where chess becomes a work of art. Born into a family of artists, his fascination with the game began at the age of five.
Guided by his travels around the world, his vision merges reason and creativity, geometry and imagination. His architectural background has given him a profound understanding of materials, which he translates into every creation with precision and emotion.
For Jorge Maestro, chess pieces are more than objects: they hold a hidden soul. His work seeks to reveal that essence through pure geometric forms, harmony, and balance.
"With the creation of the vertical chessboard, he redefines both the competition and its place in design—transforming it into a declaration of art, strategy, and exclusivity".